Hoy ha venido mi suegra a verme porque hacía ya más de una semana que no nos veíamos. En nuestra relación las hemos pasado de todos colores, pero ahora estamos en un equilibrio cálido, de confianza mutua, que da gusto. Y es que mi suegra, cuando se relaja, es de lo mejorcito que te puedes encontrar.
Cuando llega me pregunta que tal había ido la reunión de mujeres.
"Muy bien... espera, que tengo el catálogo, te lo enseño"
Y saco el catálogo de tuppersex y le comienzo a enseñar a "Don Perfecto", lenceria con agujeros oportunamente colocados, anillos con más de un vibrador... La cara que ha puesto la mujer no tiene nada de envidiar a la que he puesto yo cuando ha dicho: "Ah... pensaba que os habiáis reunido para hablar... no que era algo de esto"
Resulta que no sabía que habíamos hecho un tuppersex y que Marc le había explicado que le había echado de casa para tener una inocente reunión de mujeres.
Menos mal que la mujer se ha recuperado pronto del susto y ha comentado que las bolas chinas son saludabilísimas.
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martes, 3 de febrero de 2009
lunes, 2 de febrero de 2009
Tuppersex II
Ayer celebramos la reunión de tuppersex en mi casa. Me he encontrado con un dilema: de las chicas que conozco en mi ciudad, la mayoría son tan jovenes que me dió vergüenza proponérselo, así que al final, de las seis que eramos solo conocía a dos. Eso sí, cuando se trata de este tipo de cosas, te saltas como cuatro o cinco étapas de conocimiento y pasas directamente a hablar si eres clitoriana o vaginal. A piñón.
La verdad es que a estas alturas ya no te pilla nada demasiado por sorpresa, por más aparatejos que fueran saliendo, sabías más o menos de porque un consolador movía la cabeza, porque las bolas chinas pesaban o todas las marranadas que se pueden hacer con un lubricante con efecto calor.
Quizás también influía que el catálogo estaba pensado para mujeres y nada era sórdido ni excéntrico.
Para casa cayeron aceite de masaje y algún que otro juguetito. Me quedé con ganas de comprar alguna cosa más, pero la crisis es la crisis y no se puede. Los pedidos tardan una semana en llegar pero de momento, y para hacer boca, compré una pluma que sí me podía quedar en el momento. La conclusión general:
- Nos volvemos locas cuando un pene rota la cabeza
- Aunque la lenceria sexy nos llama la atención... a la hora de la verdad nos gastamos el dinero en cosas más directas
- Las cosas para chicas son más divertidas que las cosas para chicos y también más amables: casi todos los consoladores tenian una cara en plan playmobil dibujada en la punta. No me imagino una vagina en lata con cara de lela...
- Y los hombres tienen muuuuuuuucho miedo a la sustitución y se sienten amenazados por un trozo de plástico (vale, de acuerdo, el trozo de plástico es sumergible, vibra, rota, estimula clítoris, tiene formas extrañas para estimular mejor la pared vaginal, hace luces para que no lo pierdas en la oscuridad y jamás se cansa antes que tú... a no ser que se le gasten las pilas)
La verdad es que estábamos todas deseando que llegara la semana siguiente para estrenar los juguetes.
Y la otra para comparar impresiones.
La verdad es que a estas alturas ya no te pilla nada demasiado por sorpresa, por más aparatejos que fueran saliendo, sabías más o menos de porque un consolador movía la cabeza, porque las bolas chinas pesaban o todas las marranadas que se pueden hacer con un lubricante con efecto calor. Quizás también influía que el catálogo estaba pensado para mujeres y nada era sórdido ni excéntrico.
Para casa cayeron aceite de masaje y algún que otro juguetito. Me quedé con ganas de comprar alguna cosa más, pero la crisis es la crisis y no se puede. Los pedidos tardan una semana en llegar pero de momento, y para hacer boca, compré una pluma que sí me podía quedar en el momento. La conclusión general:
- Nos volvemos locas cuando un pene rota la cabeza
- Aunque la lenceria sexy nos llama la atención... a la hora de la verdad nos gastamos el dinero en cosas más directas
- Las cosas para chicas son más divertidas que las cosas para chicos y también más amables: casi todos los consoladores tenian una cara en plan playmobil dibujada en la punta. No me imagino una vagina en lata con cara de lela...
- Y los hombres tienen muuuuuuuucho miedo a la sustitución y se sienten amenazados por un trozo de plástico (vale, de acuerdo, el trozo de plástico es sumergible, vibra, rota, estimula clítoris, tiene formas extrañas para estimular mejor la pared vaginal, hace luces para que no lo pierdas en la oscuridad y jamás se cansa antes que tú... a no ser que se le gasten las pilas)
La verdad es que estábamos todas deseando que llegara la semana siguiente para estrenar los juguetes.
Y la otra para comparar impresiones.
martes, 27 de enero de 2009
Tuppersex
La crisis manda y a la falta de trabajo la gente le pone imaginación. Así que mi cuñada se ha puesto a hacer tuppersex.
Para el que no lo sepa, el tuppersex son reuniones de feminas (generalmente los chicos estan prohibidos) donde se enseñan juguetes sexuales. La idea de que sea solo entre amigas, sin maridos que cohiban, tiene que ver con que, por más que nos las demos de liberales, al final un hombre coarta las gallinas que llevamos dentro (yo la primera).
Así que este domingo organizamos una sesión de tuppersex. Con sus consoladores de diferentes tamaños, bolas chinas, cubiteras de formas extrañas... Lo que me sorprende es que algunos hombres vean este tipo de artilugios como una especie de amenaza. No lo ven como algo con lo que jugar con tu pareja, con lo que experimentar y reírte lo que haga falta. Surge un miedo irracional a la sustitución, como si un trozo de látex diera cosas que él no es capaz de dar.
Se me ocurrió sin embargo una máxima: como en todo, dime lo que compras y te digo de que careces. Así que será curioso ver quien compra el cacharro más grande del catálogo XDDD
Hablando con una amiga (Agateta) le explicaba sobre un consolador que da vueltas para estimular mejor.
"¿Pero mientras lo usas Marc que hace?"
"Pues usarlo conmigo"
"Ya, pero después... ¿que hace con eso?"
"Pues no sé... pero más vale que lo suelte, porque como este a plena potencia ¡¡se va a hinchar a recibir bofetadas!!"
PD. Al final dejo el blog con la imagen de la galletamonstruo. Se ve bien en los dos exploradores y, la verdad, era muy molesto intentar leer el blog con Firefox.
Por cierto... aviso no agresivo para navegantes que me conocen en persona: Pegotitos es solo parte del blog. Porfita, porfita, ni pegotín, ni pegotitos, ni pegotes... que me llamo Eva!!!
Para el que no lo sepa, el tuppersex son reuniones de feminas (generalmente los chicos estan prohibidos) donde se enseñan juguetes sexuales. La idea de que sea solo entre amigas, sin maridos que cohiban, tiene que ver con que, por más que nos las demos de liberales, al final un hombre coarta las gallinas que llevamos dentro (yo la primera).
Así que este domingo organizamos una sesión de tuppersex. Con sus consoladores de diferentes tamaños, bolas chinas, cubiteras de formas extrañas... Lo que me sorprende es que algunos hombres vean este tipo de artilugios como una especie de amenaza. No lo ven como algo con lo que jugar con tu pareja, con lo que experimentar y reírte lo que haga falta. Surge un miedo irracional a la sustitución, como si un trozo de látex diera cosas que él no es capaz de dar.
Se me ocurrió sin embargo una máxima: como en todo, dime lo que compras y te digo de que careces. Así que será curioso ver quien compra el cacharro más grande del catálogo XDDD
Hablando con una amiga (Agateta) le explicaba sobre un consolador que da vueltas para estimular mejor.
"¿Pero mientras lo usas Marc que hace?"
"Pues usarlo conmigo"
"Ya, pero después... ¿que hace con eso?"
"Pues no sé... pero más vale que lo suelte, porque como este a plena potencia ¡¡se va a hinchar a recibir bofetadas!!"
PD. Al final dejo el blog con la imagen de la galletamonstruo. Se ve bien en los dos exploradores y, la verdad, era muy molesto intentar leer el blog con Firefox.
Por cierto... aviso no agresivo para navegantes que me conocen en persona: Pegotitos es solo parte del blog. Porfita, porfita, ni pegotín, ni pegotitos, ni pegotes... que me llamo Eva!!!
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