¿ Alguien me puede explicar porque apenas hay diferencia de precio entre un libro digital y uno de papel?
Es decir: ya sé que existen los derechos de autor y demás. ¿Pero tan poco valen el material, la distribución, el almacenamiento? Me suena a "mira tú, menos gasto en material, más margen para sacar beneficio".
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viernes, 11 de marzo de 2011
domingo, 31 de enero de 2010
Maricones todos
Vigilando hoy en el museo, voy siguiendo a distancia a una pareja mayor. Ella, maravillada ante tanta grandiosidad de la época romana le pregunta al marido:
- ¿Como pudieron caer los romanos, con la de cosas que podían hacer?
A lo que él contesta:
- El poder corrompe. Se pasaban el día en bacanales, borracheras, se volvieron todos homosexuales...
Ante la última razón no puedo evitarlo y pego un respingo. El señor me mira fijamente y sigue con su teoría homofoba derribaimperios.
- Todos maricones, hasta el gato era maricón, no hacían más que darse porculo los unos a los otros...
Y satisfecho ante la lógica aplastante que expone, y algo irritado porque yo no entro al trapo, sale del museo explayándose sobre lo mala que es la homosexualidad para la estabilidad de los imperios.
Me sorprende la insistencia que le ponía al asunto. Creo firmemente que hablamos e insistimos en los temas que realmente nos afectan o interesan y, a no ser que este señor posea un imperio en secreto, va a ser que el aspecto derribaimperios le va un poquitín, ¿no? A lo mejor tenía intención de hacer una caídita de Roma con alguien que no fuera su venerable mujer, váyase usted a saber.
- ¿Como pudieron caer los romanos, con la de cosas que podían hacer?
A lo que él contesta:
- El poder corrompe. Se pasaban el día en bacanales, borracheras, se volvieron todos homosexuales...
Ante la última razón no puedo evitarlo y pego un respingo. El señor me mira fijamente y sigue con su teoría homofoba derribaimperios.
- Todos maricones, hasta el gato era maricón, no hacían más que darse porculo los unos a los otros...
Y satisfecho ante la lógica aplastante que expone, y algo irritado porque yo no entro al trapo, sale del museo explayándose sobre lo mala que es la homosexualidad para la estabilidad de los imperios.
Me sorprende la insistencia que le ponía al asunto. Creo firmemente que hablamos e insistimos en los temas que realmente nos afectan o interesan y, a no ser que este señor posea un imperio en secreto, va a ser que el aspecto derribaimperios le va un poquitín, ¿no? A lo mejor tenía intención de hacer una caídita de Roma con alguien que no fuera su venerable mujer, váyase usted a saber.
domingo, 3 de enero de 2010
Sobre las arpías y los propósitos de año nuevo
Hablando con las compis en el museo, comentamos si nos habíamos atragantado con las uvas en fin de año. Montse (que ya hablaré de ella, capítulo específico para ella merece) nos explicó que como no le gustan las uvas, come conguitos de los gordos.
"Leches". Mi cabeza ya comienza a ponerse en funcionamiento y a generar imágenes bizarras. "¿Las mastica? ¿Cómo le puede dar tiempo a masticarlas? Y, si no las mastica, ¿qué hace? ¿Se las traga enteras?" Total, que ante tanta duda existencial, tengo que preguntárselo:
- ¿Y qué haces, las engulles como un pavo?
Vale. La pregunta tiene narices y es normal que la chica se quedara con la boca abierta mientras el resto se desternillaba de la risa. Lo peor de todo es que lo preguntaba en serio, que era una duda que tenía. No lo hacía para tomarle el pelo ni nada de eso.
- Es que si no, ¿qué haces? ¿Las vas acumulando en la boca hasta parecer un hámster?
Y ésta quizás ya llevaba un poco más de mala leche. Pero la justa y necesaria.
A raíz de cosas como esta me he dado cuenta de que cuando cojo confianza me paso un poco. Por ejemplo, Marc tiene unos jerseys del Springfield que le han hecho algo de bolas con apenas dos años. Un amigo le comenta:
- Ese jersey es del Springfield, ¿verdad? Lo compraste hace un par de años... Es que yo tengo uno igual que me compré este año y ya se ve que están pensados para que duren solo un año, son muy malos...
- Traducción- añadí-: llevas el jersey hecho una mierda.
Reconoced que algo de razón tenía, ¿verdad?
La cuestión es que me he dado cuenta de que muchas veces abuso de la confianza de la gente, pensando que tienen todos el mismo sentido del humor que yo, o la misma capacidad para aceptar según que comentarios. Así que me he hecho un propósito de año nuevo:
Voy a intentar no ser tan arpía.
A ver como me va...
Editado: Por cierto, gracias a Mary Lovecraft por el premio :) Nena, a mí también me encanta tu blog (y más aún ahora que sé que eres sevillana, que arte)
"Leches". Mi cabeza ya comienza a ponerse en funcionamiento y a generar imágenes bizarras. "¿Las mastica? ¿Cómo le puede dar tiempo a masticarlas? Y, si no las mastica, ¿qué hace? ¿Se las traga enteras?" Total, que ante tanta duda existencial, tengo que preguntárselo:
- ¿Y qué haces, las engulles como un pavo?
Vale. La pregunta tiene narices y es normal que la chica se quedara con la boca abierta mientras el resto se desternillaba de la risa. Lo peor de todo es que lo preguntaba en serio, que era una duda que tenía. No lo hacía para tomarle el pelo ni nada de eso.
- Es que si no, ¿qué haces? ¿Las vas acumulando en la boca hasta parecer un hámster?
Y ésta quizás ya llevaba un poco más de mala leche. Pero la justa y necesaria.
A raíz de cosas como esta me he dado cuenta de que cuando cojo confianza me paso un poco. Por ejemplo, Marc tiene unos jerseys del Springfield que le han hecho algo de bolas con apenas dos años. Un amigo le comenta:
- Ese jersey es del Springfield, ¿verdad? Lo compraste hace un par de años... Es que yo tengo uno igual que me compré este año y ya se ve que están pensados para que duren solo un año, son muy malos...
- Traducción- añadí-: llevas el jersey hecho una mierda.
Reconoced que algo de razón tenía, ¿verdad?
La cuestión es que me he dado cuenta de que muchas veces abuso de la confianza de la gente, pensando que tienen todos el mismo sentido del humor que yo, o la misma capacidad para aceptar según que comentarios. Así que me he hecho un propósito de año nuevo:
Voy a intentar no ser tan arpía.
A ver como me va...
Editado: Por cierto, gracias a Mary Lovecraft por el premio :) Nena, a mí también me encanta tu blog (y más aún ahora que sé que eres sevillana, que arte)
martes, 24 de noviembre de 2009
Fantasías
Hablando con una amiga hace un par de semanas me explicó que tenía fantasías con otra persona diferente de su pareja. Ni siquiera tenían lógica o posibles, porque su fantasía la ocupaba un personaje de ficción, pero le preocupaba lo recurrentes que se estaban volviendo en los últimos tiempos. A mí lo que me sorprendía, en cambio, es que no se dejara llevar y lo aceptara como algo que estaba en su vida y que le aportaba placer sin hacer nada malo. A fin de cuentas, ¿qué tiene de malo dejar volar la imaginación de vez en cuando? El señor Darcy ha ocupado los sueños calenturientos de más de una a través de generaciones, incluyendome a mí la primera. Yum.
A pesar de que se lo expliqué y le dije que lo incluyera con naturalidad en su vida de pareja (sin necesidad de explicárselo al tercero en discordia, no es plan de minar morales) me quedé preocupada. Más que nada porque lo veía tan natural que hasta aquel momento no me había planteado que pudiera ser algo malo y ahora que me habían hecho ver aquel aspecto, comencé a ponerme en el lugar de Marc. ¿Me molestaría que él tuviera fantasías con alguien que no fuera yo? No, siempre y cuando se quedara en un rincón de su mente y no diera un paso más para llevarlas a la práctica. Aún así, decidí que sería mejor hablarlo con él.
Me sorprendió gratamente ver que pensaba igual que yo, a pesar de que siempre ha sido mucho más... mojigato en este sentido. Chapado a la antigua. Me soltó: "No hace falta que seamos explícitos, ni saber de quien se trata, pero tenemos ojos en la cara, ¿verdad? Mientras el resto solo te gusten y solo me quieras a mí... no veo el problema"
¿Qué pensáis vosotros?
A pesar de que se lo expliqué y le dije que lo incluyera con naturalidad en su vida de pareja (sin necesidad de explicárselo al tercero en discordia, no es plan de minar morales) me quedé preocupada. Más que nada porque lo veía tan natural que hasta aquel momento no me había planteado que pudiera ser algo malo y ahora que me habían hecho ver aquel aspecto, comencé a ponerme en el lugar de Marc. ¿Me molestaría que él tuviera fantasías con alguien que no fuera yo? No, siempre y cuando se quedara en un rincón de su mente y no diera un paso más para llevarlas a la práctica. Aún así, decidí que sería mejor hablarlo con él.
Me sorprendió gratamente ver que pensaba igual que yo, a pesar de que siempre ha sido mucho más... mojigato en este sentido. Chapado a la antigua. Me soltó: "No hace falta que seamos explícitos, ni saber de quien se trata, pero tenemos ojos en la cara, ¿verdad? Mientras el resto solo te gusten y solo me quieras a mí... no veo el problema"
¿Qué pensáis vosotros?
lunes, 6 de abril de 2009
Sueño
Un sueño de los más raros que he tenido...
Soy una actriz. Una de las malas, pues mi próxima pelicula es el regreso de Alfredo Landa, Andrés Pajares y Fernando Esteso. El sueño comienza cuando quedo con los individuos en una casa abandonada para comenzar a ensayar. No hay ningún otro miembro del equipo, así que estaremos los cuatro solos.
Cuando entro en la casa, me sorprende (pero no me alarma) ver sangre en los azulejos blancos de las paredes. Parece ser que en una de las escenas Pajares muere desmembrado y los otros dos han decidido llevar el ensayo a un nivel más realista. Me parece levemente reprobable y me planteo si es lo suficientemente alarmante como para chivarme a la productora, ¿o no es para tanto y el arte es el arte?
Mientras lo decido, acabo en la cama con Marc, y nos ponemos con un oído alerta por si acaso. En pleno pánico nocturno, entra Landa en la habitación (que resulta ser el más metrosexual de mis amigos, don Cesc) y decide que la mejor forma de que volvamos a confiar en ellos es jugar al kiriki. Y al final, el interés vence a la reprobación y nos ponemos a jugar los tres a los dados.
Lo que haría Freud conmigo...
Soy una actriz. Una de las malas, pues mi próxima pelicula es el regreso de Alfredo Landa, Andrés Pajares y Fernando Esteso. El sueño comienza cuando quedo con los individuos en una casa abandonada para comenzar a ensayar. No hay ningún otro miembro del equipo, así que estaremos los cuatro solos.
Cuando entro en la casa, me sorprende (pero no me alarma) ver sangre en los azulejos blancos de las paredes. Parece ser que en una de las escenas Pajares muere desmembrado y los otros dos han decidido llevar el ensayo a un nivel más realista. Me parece levemente reprobable y me planteo si es lo suficientemente alarmante como para chivarme a la productora, ¿o no es para tanto y el arte es el arte?
Mientras lo decido, acabo en la cama con Marc, y nos ponemos con un oído alerta por si acaso. En pleno pánico nocturno, entra Landa en la habitación (que resulta ser el más metrosexual de mis amigos, don Cesc) y decide que la mejor forma de que volvamos a confiar en ellos es jugar al kiriki. Y al final, el interés vence a la reprobación y nos ponemos a jugar los tres a los dados.
Lo que haría Freud conmigo...
domingo, 5 de abril de 2009
El portero
Al volver de París, pasamos a recoger a Necro, que se había quedado con unos amigos que tienen un gato. Pasamos la tarde con ellos, sesión de Lips mediante (vocación frustrada: friki candidata a los castings de Operación Triunfo). Cuando ya volvíamos al coche, me dí cuenta de que me había dejado las llaves y volví para atrás (entre regaños de Marc por lo despistada que soy... entre nosotros, su mote en casa es "enfadón"). Llamé al portero automático y le dije si me puede tirar las llaves por el balcón, para ir más rápida. Cuando me alejé para recibir las llaves, preguntándome como recibirlas sin dejarme algún dedo en el intento, comencé a escuchar que me llamaba... pero no la veía.
"Leches... me he equivocado de balcón al mirar...". Pero no había ninguna cabeza que saliera por ningún sitio. Y de nuevo me seguía llamando y yo gritando desesperada "¡No te veo! ¡No te veo! ¿Dónde estás?".
Por supuesto, mi neurona de huelga de nuevo... era fácil suponer que estaba llamándome por el portero automático.
"Leches... me he equivocado de balcón al mirar...". Pero no había ninguna cabeza que saliera por ningún sitio. Y de nuevo me seguía llamando y yo gritando desesperada "¡No te veo! ¡No te veo! ¿Dónde estás?".
Por supuesto, mi neurona de huelga de nuevo... era fácil suponer que estaba llamándome por el portero automático.
miércoles, 14 de enero de 2009
?
Últimamente tengo la cabeza hecha un lio. Me obsesiono con tontadas que no tienen ningún sentido y solo pasan en mi imaginación y le doy mil vueltas a situaciones ya vividas.
¿Qué habría pasado si...? o ¿Tendría que haber reaccionado de otra manera?
No sé, supongo que todos pasamos por estos momentos... pero yo solo soy capaz de ver en mi cabeza :)
¿Qué habría pasado si...? o ¿Tendría que haber reaccionado de otra manera?
No sé, supongo que todos pasamos por estos momentos... pero yo solo soy capaz de ver en mi cabeza :)
jueves, 13 de noviembre de 2008
Huelga
Marc tiene la costumbre de hacerme una llamada perdida cuando llega al trabajo. El rito viene desde que tuvo que empezar a coger el coche para ir a trabajar, que antes iba en autobus. Como conducir no le gusta e iba con el coche de su madre (un ibiza del año de la patum) le pedí que me hiciera una perdida cuando llegara, que así me quedaba tranquila. Un par de años después, ya con coche nuevo y habiendo conducido todos los dias, lo sigue haciendo por costumbre, supongo que también porque es su manera de darme los buenos días.
Ayer, sin embargo, se olvidó el móvil en casa. Me levanté, vi su móvil encima de la mesa y lo único que pensé fue: "uy, ese no es mi móvil". Y al encontrar mi móvil y comprobar que (lógicamente) no me había llamado: "se le debe haber olvidado, que despiste este hombre...". Cuando una media hora más tarde me llamó desde el trabajo para decirme que se había olvidado el móvil, nos reimos un rato a costa de lo despistada que soy.
Hasta aquí le puede pasar a cualquiera.
Entonces, ¿a alguien más le ha pasado que, aún sabiendo que el móvil al que le estas enviando el mensaje está encima de la mesa, envies un mensaje y TE SORPRENDAS PORQUE SUENA CERCA DE TI?
Creo que mi neurona se está declarando en huelga. Cabrona.
Ayer, sin embargo, se olvidó el móvil en casa. Me levanté, vi su móvil encima de la mesa y lo único que pensé fue: "uy, ese no es mi móvil". Y al encontrar mi móvil y comprobar que (lógicamente) no me había llamado: "se le debe haber olvidado, que despiste este hombre...". Cuando una media hora más tarde me llamó desde el trabajo para decirme que se había olvidado el móvil, nos reimos un rato a costa de lo despistada que soy.
Hasta aquí le puede pasar a cualquiera.
Entonces, ¿a alguien más le ha pasado que, aún sabiendo que el móvil al que le estas enviando el mensaje está encima de la mesa, envies un mensaje y TE SORPRENDAS PORQUE SUENA CERCA DE TI?
Creo que mi neurona se está declarando en huelga. Cabrona.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Quiero ser un tio
Ayer vinieron unos amigos a casa a jugar al Sing Star. Entre berreo y berreo, cantando unos mejor y otros peor (aunque supongo que los vecinos nos odiaron igual, afináramos o no), íbamos echando unas risas. Para que engañarnos, sobre todo cuando cantaba mi marido, que es un solete pero no atina ni una (aunque con la práctica está mejorando). Una tarde genial, de buen humor. Cenamos, vimos un capítulo de Perdidos y nos fuimos a la cama.
Hecatombe. No sé exactamente que cable se me cruzó. Me peleé con el gato, por muy triste que suene y estaba tan harta de que en uno de sus arrebatos me mordiera que le mordí yo a él. Y no os lo aconsejo, que si escupen bolas de pelo no es por afición. Y Marc venga a echarme bronca, que si estaba loca, que eso no se hacia, que el gato no se podía tratar así. ¡Total, por un mordisquito de nada! Pero me dio la llorera porque el gato me odiaba. Una llorera de cuatro horas.
Aclaremos algo antes de que me cataloguéis como la loca que muerde a un gato y después se pone a llorar porque el gato la odia. Tengo la regla. Algo incomodo y que hasta hace poco no me alteraba el humor. A mis 27 añitos he descubierto el maravilloso mundo de los desarreglos hormonales cuando me viene la regla. Hasta hace poco, era algo incomodo que se tenia que pasar pero ya está. Ahora, vete tú a saber porque, me da por llorar, reír, tener ataques de efusividad y cinco minutos después querer aislarme para que nadie me vea. Y comer chuches.
Y cuando me faltan chuches, morder gatos.
Quiero ser un tio...
Hecatombe. No sé exactamente que cable se me cruzó. Me peleé con el gato, por muy triste que suene y estaba tan harta de que en uno de sus arrebatos me mordiera que le mordí yo a él. Y no os lo aconsejo, que si escupen bolas de pelo no es por afición. Y Marc venga a echarme bronca, que si estaba loca, que eso no se hacia, que el gato no se podía tratar así. ¡Total, por un mordisquito de nada! Pero me dio la llorera porque el gato me odiaba. Una llorera de cuatro horas.
Aclaremos algo antes de que me cataloguéis como la loca que muerde a un gato y después se pone a llorar porque el gato la odia. Tengo la regla. Algo incomodo y que hasta hace poco no me alteraba el humor. A mis 27 añitos he descubierto el maravilloso mundo de los desarreglos hormonales cuando me viene la regla. Hasta hace poco, era algo incomodo que se tenia que pasar pero ya está. Ahora, vete tú a saber porque, me da por llorar, reír, tener ataques de efusividad y cinco minutos después querer aislarme para que nadie me vea. Y comer chuches.
Y cuando me faltan chuches, morder gatos.
Quiero ser un tio...
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