¿ Alguien me puede explicar porque apenas hay diferencia de precio entre un libro digital y uno de papel?
Es decir: ya sé que existen los derechos de autor y demás. ¿Pero tan poco valen el material, la distribución, el almacenamiento? Me suena a "mira tú, menos gasto en material, más margen para sacar beneficio".
viernes, 11 de marzo de 2011
miércoles, 9 de marzo de 2011
Oscura
Hay épocas en que estoy oscura. No, no me refiero a bronceada. Me refiero a oscura en sentido anímico. Aunque todo vaya bien, aunque objetivamente no me pueda quejar (siempre te puedes quejar, pero haciendo recuento las cosas no van mal) sencillamente estoy triste.
Soy de las que piensa que de todo pozo se sale, de las que disfruta mucho de las amistades y cuando se truncan o vuelven amargas intento no darle más vueltas. De las que siempre ven el vaso medio lleno, porque ¿para qué verlo medio vacío? Disfruta del medio vaso que te queda... Aún así, hay épocas en que me puede la melancolía.
Y lo veo todo negro. Y me da pereza todo. Y me aíslo en mi casa y no quiero ver a nadie. Me cuesta entablar conversaciones. Me cuesta mirar a alguien a la cara y dar la sensación de que estoy interesada en lo que me cuentan. Me cuesta incluso hacerle caso a mi gato cuando se acerca a buscar mimos. Se me colma la paciencia más rápidamente cuando mi marido entra en uno de sus ataques de histeria por la tesis/el trabajo/el mundo en general.
Os puedo asegurar que no soy una buena compañía en estos momentos. No me irrito, no me enfado, no pierdo la paciencia (al menos de manera visible). Ni siquiera tengo una apariencia apacible mientras por dentro bullen los pensamientos (como una heroína romántica cualquiera). Simplemente estoy vacía. Del todo. Si me gritarais en el oído, escucharíais el eco en mi barriga. No pienso, no siento, no padezco. No me importa nada.
Para salir del pozo, aunque me cueste, tengo que concentrarme e intentar hacer cosas. Salir con las amigas aunque me de pereza. Obligarme a ir a la universidad aunque me cueste. Ir a trabajar aunque se me haga un mundo. Leer mucho. Hacer punto. Ir a la piscina. Hacer mimos a Necro, enseñarle a dar la patita, a sentarse y a ponerse en pie. Mimar a Marc porque, ataques de histeria aparte, es un hombre dulce y responsable que me quiere.
Tengo que llenarme de esas pequeñas cosas que evitan que este vacía. Y que consiguen que ya no esté oscura.
Soy de las que piensa que de todo pozo se sale, de las que disfruta mucho de las amistades y cuando se truncan o vuelven amargas intento no darle más vueltas. De las que siempre ven el vaso medio lleno, porque ¿para qué verlo medio vacío? Disfruta del medio vaso que te queda... Aún así, hay épocas en que me puede la melancolía.
Y lo veo todo negro. Y me da pereza todo. Y me aíslo en mi casa y no quiero ver a nadie. Me cuesta entablar conversaciones. Me cuesta mirar a alguien a la cara y dar la sensación de que estoy interesada en lo que me cuentan. Me cuesta incluso hacerle caso a mi gato cuando se acerca a buscar mimos. Se me colma la paciencia más rápidamente cuando mi marido entra en uno de sus ataques de histeria por la tesis/el trabajo/el mundo en general.
Os puedo asegurar que no soy una buena compañía en estos momentos. No me irrito, no me enfado, no pierdo la paciencia (al menos de manera visible). Ni siquiera tengo una apariencia apacible mientras por dentro bullen los pensamientos (como una heroína romántica cualquiera). Simplemente estoy vacía. Del todo. Si me gritarais en el oído, escucharíais el eco en mi barriga. No pienso, no siento, no padezco. No me importa nada.
Para salir del pozo, aunque me cueste, tengo que concentrarme e intentar hacer cosas. Salir con las amigas aunque me de pereza. Obligarme a ir a la universidad aunque me cueste. Ir a trabajar aunque se me haga un mundo. Leer mucho. Hacer punto. Ir a la piscina. Hacer mimos a Necro, enseñarle a dar la patita, a sentarse y a ponerse en pie. Mimar a Marc porque, ataques de histeria aparte, es un hombre dulce y responsable que me quiere.
Tengo que llenarme de esas pequeñas cosas que evitan que este vacía. Y que consiguen que ya no esté oscura.
sábado, 5 de marzo de 2011
Los dibujos y la tesis II
domingo, 27 de febrero de 2011
Los dibujos y la tesis
Marc está liado con la tesis doctoral. El 16 de Marzo la presenta y le ayudo en lo que puedo, aunque teniendo en cuenta que soy de letras y él de ciencias... poco puedo ayudar, a no ser a revisar formatos, ortografía...
Una de las cosas que me ha pedido es que le haga un par de dibujos para la presentación del tribunal. La idea es comenzar con un chiste, una broma, que les predisponga y haga más amena la presentación. Exactamente me pidió que le dibujara a él mismo, en ropa interior o desnudo con una hoja de parra y una copa de vino en la mano. Una cosa llevó a la otra y al final le hice esto...

La verdad, no creo que el director de tesis le deje ponerla, pero me lo pasé teta haciéndolo :)
Una de las cosas que me ha pedido es que le haga un par de dibujos para la presentación del tribunal. La idea es comenzar con un chiste, una broma, que les predisponga y haga más amena la presentación. Exactamente me pidió que le dibujara a él mismo, en ropa interior o desnudo con una hoja de parra y una copa de vino en la mano. Una cosa llevó a la otra y al final le hice esto...

La verdad, no creo que el director de tesis le deje ponerla, pero me lo pasé teta haciéndolo :)
miércoles, 9 de febrero de 2011
La escalera

En casa tenemos una escalera interior. Muy mona ella, con los paneles de cristal, de mármol blanco, con la pared naranja, una viga a la vista pintada de un naranja más fuerte aún y todo el conjunto ocupando más sitio del que debería en un dúplex tirando a pequeño. Dado que compramos el piso desde la inexperiencia (estado en que se compran la gran mayoría de los pisos, ya que casi todos compraremos solo uno en nuestra vida) nos quedamos con la parte mona de la escalera. Es decir, su pared naranja, su viga a la vista, su mármol blanco y su panel de cristal. Si hubiéramos tenido experiencia, nos habríamos dicho interiormente: "Mmmmm... esta escalera, tan mona ella, es un poco estrecha, probablemente demasiado estrecha para los requísitos legales". Diríamos "requisitos legales" porque en este universo paralelo somos inteligentes y sabiondos hasta dar mucha rabia.
Y es que la puñetera escalera (tan mona ella) es demasiado estrecha, supongo que en un intento de hacer ganar espacio al demasiado pequeño dúplex.
"Bueno, nena" os diréis "la escalera es estrecha, pero no es tan grave. Puedes subir por ellas..."
Ingenuos. Yo puedo subir por las escaleras. Mi nevera no. Mi buffet rústico recién comprado para el comedor tampoco. El sofá las pasó canutas, y eso que es modular. Y ahora nos van a dar un sofá cama y no sé si mi escalera aceptara tragárselo.
Para poder subir la nevera tuvimos que alquilar una grua que casi nos arranca la ventana de la pared (ah, el superventanal, otro post entero para él merece). Para poder subir el buffet hemos tenido que devolverlo a fábrica para que lo corten en un par de pedazos más.
Quizás con vaselina, cariño y diciéndole lo mucho que la quiero haga un esfuerzo. Por mí. Odio mi escalera (tan mona ella).
jueves, 3 de febrero de 2011
Pareja de bebés... ¡me lo juego todo!
En dos días han nacido dos niños en mi círculo próximo.
1-. Oriol, mi sobrino/ahijado.
Hace un mes...
MARC: Nena, el día 2 me voy de viaje de empresa a Alemania. Vuelvo el día 3 por la noche.
EVA: Ammm, que bien... ¿cuando sale de cuentas la cuñada?
MARC: Para la semana siguiente.
Hace una semana...
MARC: Pues al final le han programado la cesárea para el día 4.
EVA: Genial, así no te la perderás. Ya habrás vuelto.
Ayer por la noche...
CUÑADO: Eva, al final nos han programado la cesárea para mañana por la mañana. ¿Puedes avisar a Marc?
Ley de Murphy. Marc en Alemania, sin cobertura y sin saber que ya es tito. Le va a dar un ataque...
2-. Magí, el hijo de una amiga. Ha tenido un embarazo complicado, con diabetes gestacional. Además se le ha complicado con piedras en la vesícula, tensión alta, plaquetas bajas... Al final, después de una semana hospitalizada, ayer decidieron sacarle al crío con apenas ocho meses de gestación. Madre y niño se están recuperando, pero todo parece indicar que todo saldrá bien.
Vaya unos días intensos...
1-. Oriol, mi sobrino/ahijado.
Hace un mes...
MARC: Nena, el día 2 me voy de viaje de empresa a Alemania. Vuelvo el día 3 por la noche.
EVA: Ammm, que bien... ¿cuando sale de cuentas la cuñada?
MARC: Para la semana siguiente.
Hace una semana...
MARC: Pues al final le han programado la cesárea para el día 4.
EVA: Genial, así no te la perderás. Ya habrás vuelto.
Ayer por la noche...
CUÑADO: Eva, al final nos han programado la cesárea para mañana por la mañana. ¿Puedes avisar a Marc?
Ley de Murphy. Marc en Alemania, sin cobertura y sin saber que ya es tito. Le va a dar un ataque...
2-. Magí, el hijo de una amiga. Ha tenido un embarazo complicado, con diabetes gestacional. Además se le ha complicado con piedras en la vesícula, tensión alta, plaquetas bajas... Al final, después de una semana hospitalizada, ayer decidieron sacarle al crío con apenas ocho meses de gestación. Madre y niño se están recuperando, pero todo parece indicar que todo saldrá bien.
Vaya unos días intensos...
lunes, 24 de enero de 2011
Gato melómano
Hace algún tiempo que en nuestro grupo de amigos tenemos una costumbre para esas tarde de invierno un poco aburridas en que hace demasiado frío para salir a la calle: nos juntamos en casa de alguien y cantamos. Así que sea la fiesta que sea, acabamos sacando los micros, el lado frii de cada uno y agradecemos las ovaciones de los vecinos cuando acabamos.
Así que, dado que hace un par de años lo hacíamos más a menudo que ahora mismo, no es de extrañar que el primer arrebato sexual de Necro fuera mientras cantábamos. Tiene un pequeño peluche que lleva a todos sitios, en forma de toro. De hecho, el nombre es "Torito", así que ya desde pequeño, cuando Torito abultaba más que él, lo veías con el peluche en la boca, intentando subirlo al sofá y cayendo de espaldas porque no podía. Así que Torito es también su compañero de juegos sexuales cuando tiene necesidad de desahogarse.
Como decía, el primer desahogo le vino en una sesión de "Singstar" y la escena se repetía casi siempre que estábamos cantando. Así que cada domingo, Necro cogía a Torito, lo arrastraba a la mitad de la sala y nos acompañaba los cantes con sus aullidos de "le estoy dando lo suyo...".
Un día, cantando con una amiga me hizo notar que Necro solo se ponía cachondo cuando canto yo. Así que, fijándome, me di cuenta de que tenía razón. Cuando me callaba, el gato paraba y se me quedaba mirando, cuando seguía aullaba y continuaba con lo suyo.
Puaj.
El problema es que no solo canto cuando estamos liados con el Singstar: estoy limpiando, canturreo; estoy estudiando, canturreo; estoy viendo la tele, canturreo. No lo puedo evitar, pero el hecho de que, da igual qué cante, tenga el acompañamiento del gato de fondo... Me corta el rollo. Además, no discrimina, le da igual que cante Rocio Jurado, The police o los pajaritos: como le de un do menor, él me da un si sostenido.
Total, que hemos descubierto que tenemos el primer gato melómano de la historia. También da un poco de grima, pero solo a mí: los demás piensan que es hilarante.
Será que soy rara...
Así que, dado que hace un par de años lo hacíamos más a menudo que ahora mismo, no es de extrañar que el primer arrebato sexual de Necro fuera mientras cantábamos. Tiene un pequeño peluche que lleva a todos sitios, en forma de toro. De hecho, el nombre es "Torito", así que ya desde pequeño, cuando Torito abultaba más que él, lo veías con el peluche en la boca, intentando subirlo al sofá y cayendo de espaldas porque no podía. Así que Torito es también su compañero de juegos sexuales cuando tiene necesidad de desahogarse.
Como decía, el primer desahogo le vino en una sesión de "Singstar" y la escena se repetía casi siempre que estábamos cantando. Así que cada domingo, Necro cogía a Torito, lo arrastraba a la mitad de la sala y nos acompañaba los cantes con sus aullidos de "le estoy dando lo suyo...".
Un día, cantando con una amiga me hizo notar que Necro solo se ponía cachondo cuando canto yo. Así que, fijándome, me di cuenta de que tenía razón. Cuando me callaba, el gato paraba y se me quedaba mirando, cuando seguía aullaba y continuaba con lo suyo.
Puaj.
El problema es que no solo canto cuando estamos liados con el Singstar: estoy limpiando, canturreo; estoy estudiando, canturreo; estoy viendo la tele, canturreo. No lo puedo evitar, pero el hecho de que, da igual qué cante, tenga el acompañamiento del gato de fondo... Me corta el rollo. Además, no discrimina, le da igual que cante Rocio Jurado, The police o los pajaritos: como le de un do menor, él me da un si sostenido.
Total, que hemos descubierto que tenemos el primer gato melómano de la historia. También da un poco de grima, pero solo a mí: los demás piensan que es hilarante.
Será que soy rara...
martes, 4 de enero de 2011
Resumen
¿No os pasa que muchas veces tenéis ideas geniales para escribir en el blog que se esfuman en cuanto encontráis la plantilla en blanco?
Pues a mí también.
Lo que puedo hacer, sin embargo, es dar un par de ideas de lo que ha pasado desde que no escribo. Algo es algo.
1. Cayó el capricho. Sin hacerse daño, eso sí. Me cambié de compañía, de Vodafone a Orange, y me regalaron una Blackberry. Vale, es la más sencillita pero... jo, como me gusta. Estoy toqueteando teclas todo el rato, me he enganchado al Twitter, me llevo el móvil a todas partes (cuando antes no me enteraba nunca cuando me llamaban). En fin, que estoy que no cago. Ah, y tiene una agenda muy útil. Eso es lo que le dije a Marc para convencerle de lo necesaria que era una Blackberry en mi vida: "Cariño, es que necesito una agenda para gestionar mi vida, y las de papel como que se me quedan cortas y me las olvido en todas partes". Coló. Jejejeje
2. Pasé la crisis de los 30. Y aún sigue dando ramalazos, sobretodo cuando me planteo si hace diez años no me hubiera dado un capón por estar aún como estoy: sin niños (ni proyecto de tenerlos en corto plazo), sin carrera acabada, sin trabajo estable... Cuando me pasa esto, miro lo que sí tengo: un piso (sin amueblar, que caros están los muebles), un marido amoroso y unos amigos geniales. Por lo menos me sirve para pasar el pinchazo del momento
3. Por mi cumple me regalaron varias cosas, pero lo más destacado es la Wii Fit, más que nada por lo que representa para mi seguridad física. En serio, es muy divertido y te ríes mucho porque casi nadie se ve así...
sino así...
Pero lo peor es lesionarse jugando al dichoso juego. En realidad no fue nada, pero cuando me caí, haciéndome daño, la bicha que tienen como entrenadora tuvo la genial idea de felicitarme por bien que lo estaba haciendo. Surrealista.
4. ¡Hemos comprado los muebles! Finalmente nos decidimos por unos que vimos en La Sènia, ya pondré foto cuando los tengamos. Antes tenemos que hacer obras en el comedor, poner más enchufes, pintar... Y comprar una tele nueva. Esto último no es necesario, pero le dije a Marc algo así como: "A ver si la tele de culo que tenemos se va a cargar el mueble nuevo...". Y coló. Tengo un marido crédulo o que se hace el tonto por darme caprichos. Una joyica, vamos.
5. Y mi madre ha vuelto de Colombia. Bueno, parte de mi madre, que la otra parte se la dejo por aquellos lares. Ha perdido toooooda la barriga y aún le queda por perder porque está algo hinchada todavía. En cuanto a la operación está muy contenta. En cuanto a la compañía... pues no tanto. Parece ser que la estafaron, robaron e intentaron tomarle el pelo de todas las formas posibles. Y cuando dijo basta, la dejaron marginada. Todo esto hecho por alguien a quien consideraba su amiga, lo que lo hace aún más duro. Ahora solo queda consolarla mucho para que se le pase pronto el desengaño.
Y hasta aquí el resumen. Antes de acabar, sin embargo.... ¡Feliz Navidad a todos! (aunque sea algo más de una semana después, ya me perdonaréis)
Pues a mí también.
Lo que puedo hacer, sin embargo, es dar un par de ideas de lo que ha pasado desde que no escribo. Algo es algo.
1. Cayó el capricho. Sin hacerse daño, eso sí. Me cambié de compañía, de Vodafone a Orange, y me regalaron una Blackberry. Vale, es la más sencillita pero... jo, como me gusta. Estoy toqueteando teclas todo el rato, me he enganchado al Twitter, me llevo el móvil a todas partes (cuando antes no me enteraba nunca cuando me llamaban). En fin, que estoy que no cago. Ah, y tiene una agenda muy útil. Eso es lo que le dije a Marc para convencerle de lo necesaria que era una Blackberry en mi vida: "Cariño, es que necesito una agenda para gestionar mi vida, y las de papel como que se me quedan cortas y me las olvido en todas partes". Coló. Jejejeje
2. Pasé la crisis de los 30. Y aún sigue dando ramalazos, sobretodo cuando me planteo si hace diez años no me hubiera dado un capón por estar aún como estoy: sin niños (ni proyecto de tenerlos en corto plazo), sin carrera acabada, sin trabajo estable... Cuando me pasa esto, miro lo que sí tengo: un piso (sin amueblar, que caros están los muebles), un marido amoroso y unos amigos geniales. Por lo menos me sirve para pasar el pinchazo del momento
3. Por mi cumple me regalaron varias cosas, pero lo más destacado es la Wii Fit, más que nada por lo que representa para mi seguridad física. En serio, es muy divertido y te ríes mucho porque casi nadie se ve así...
sino así...
Pero lo peor es lesionarse jugando al dichoso juego. En realidad no fue nada, pero cuando me caí, haciéndome daño, la bicha que tienen como entrenadora tuvo la genial idea de felicitarme por bien que lo estaba haciendo. Surrealista.
4. ¡Hemos comprado los muebles! Finalmente nos decidimos por unos que vimos en La Sènia, ya pondré foto cuando los tengamos. Antes tenemos que hacer obras en el comedor, poner más enchufes, pintar... Y comprar una tele nueva. Esto último no es necesario, pero le dije a Marc algo así como: "A ver si la tele de culo que tenemos se va a cargar el mueble nuevo...". Y coló. Tengo un marido crédulo o que se hace el tonto por darme caprichos. Una joyica, vamos.
5. Y mi madre ha vuelto de Colombia. Bueno, parte de mi madre, que la otra parte se la dejo por aquellos lares. Ha perdido toooooda la barriga y aún le queda por perder porque está algo hinchada todavía. En cuanto a la operación está muy contenta. En cuanto a la compañía... pues no tanto. Parece ser que la estafaron, robaron e intentaron tomarle el pelo de todas las formas posibles. Y cuando dijo basta, la dejaron marginada. Todo esto hecho por alguien a quien consideraba su amiga, lo que lo hace aún más duro. Ahora solo queda consolarla mucho para que se le pase pronto el desengaño.
Y hasta aquí el resumen. Antes de acabar, sin embargo.... ¡Feliz Navidad a todos! (aunque sea algo más de una semana después, ya me perdonaréis)
jueves, 18 de noviembre de 2010
El (nuevo) capricho
viernes, 12 de noviembre de 2010
Nivel de pastelería=PRO
El otro día hicimos una cena en casa. Como Marc se quiso lucir con su curry, me dio como envidia y quise hacer una tarta Sacher. Pero de las de verdad. Como hoy es viernes, y los viernes no se cuentan las calorías... aquí os dejo la receta:
Ingredientes
Masa
200 gr de mantequilla pomada
60 gr de azúcar glass
200 gr de chocolate semiamargo
120 gr de harina
30 gr de maicena
1/2 cucharada de bicarbonato
3 cucharadas de levadura
1 cucharada de café soluble
1/2 cucharada de canela
40 gr de cacao amargo (cuidado, astuto lector, aunque lo parezca, NO SABE A NESQUIK... lo de amargo no es por afición)
6 claras
6 yemas
50 gr de almendras
Cobertura
60 cc de leche
200 gr de chocolate
50 gr de mantequilla
Relleno
Mermelada de albaricoque
Preparación
1º: Derrite el chocolate semiamargo. Yo lo hice en el microondas, 1 minuto, remover, 30 segundos más.
2º Batir la mantequilla hasta que quede blanca y cremosa y agregar la mitad del azúcar y las yemas, poco a poco.
3º Agregar el chocolate derretido
4º Mezclar aparte todos los ingredientes secos (harina, maicena, almendras, levadura, canela... Sí, lo sé, casi es más fácil catalogar lo que NO lleva el pastelito de marras)
5º Aquí es donde se pone chungo: batir las claras hasta punto de nieve duro.Si no tenéis batidora con accesorio de varillas, podéis intentarlo a mano, pero probablemente no lo conseguiréis y vuestros brazos no volverán a ser los mismos). Añadir al final la mitad del azúcar.
6º Comenzamos a mezclar las tres masas. Primero, mezclamos la mitad del merengue con la mantequilla con chocolate. Después agregamos la mezcla seca. Finalmente, mezclamos con cariño el resto del merengue
7º Horneamos entre 150-160 grados, 30-35 minutos, repartiéndolo en dos tarteras de 26 cm de diámetro (eso es: no hace falta partir el bizcocho por la mitad y destrozarlo por el camino)
7ºb Limpiamos el destrozo de la cocina, los pegotes de la pared, los accesorios varios (menos el bol de la masa, que rebañaremos en plan guarrete con la pareja), el suelo, descubrimos que al cerrar la bolsa de cacao reacciona como una de Nesquik normal (aunque sepa a Nesquik resentido con la vida... algo así)
, nos recuperamos con una hermosa ducha y nos metemos de nuevo al lío
8º Una vez enfriada la masa, cubrimos una de las partes con mermelada y ponemos la otra encima.
9º Hacemos la cobertura: derretimos el chocolate, lo mezclamos con la mantequilla y cubrimos la tarta. Eso sí, este chocolate se tiene que esparcir por gravedad: echas un poco y comienzas a inclinar la tarta para que se vaya esparciendo. Si lo tocas, ni que sea con una espátula se queda marcado y feo. Un máster en ingeniería.
Et voilà!!! Os puedo asegurar que el pastelito mereció la pena... ¡Qué rico que estaba! (y cuánto debía engordar)
Ingredientes
Masa
200 gr de mantequilla pomada
60 gr de azúcar glass
200 gr de chocolate semiamargo
120 gr de harina
30 gr de maicena
1/2 cucharada de bicarbonato
3 cucharadas de levadura
1 cucharada de café soluble
1/2 cucharada de canela
40 gr de cacao amargo (cuidado, astuto lector, aunque lo parezca, NO SABE A NESQUIK... lo de amargo no es por afición)
6 claras
6 yemas
50 gr de almendras
Cobertura
60 cc de leche
200 gr de chocolate
50 gr de mantequilla
Relleno
Mermelada de albaricoque
Preparación
1º: Derrite el chocolate semiamargo. Yo lo hice en el microondas, 1 minuto, remover, 30 segundos más.
2º Batir la mantequilla hasta que quede blanca y cremosa y agregar la mitad del azúcar y las yemas, poco a poco.
3º Agregar el chocolate derretido
4º Mezclar aparte todos los ingredientes secos (harina, maicena, almendras, levadura, canela... Sí, lo sé, casi es más fácil catalogar lo que NO lleva el pastelito de marras)
5º Aquí es donde se pone chungo: batir las claras hasta punto de nieve duro.Si no tenéis batidora con accesorio de varillas, podéis intentarlo a mano, pero probablemente no lo conseguiréis y vuestros brazos no volverán a ser los mismos). Añadir al final la mitad del azúcar.
6º Comenzamos a mezclar las tres masas. Primero, mezclamos la mitad del merengue con la mantequilla con chocolate. Después agregamos la mezcla seca. Finalmente, mezclamos con cariño el resto del merengue
7º Horneamos entre 150-160 grados, 30-35 minutos, repartiéndolo en dos tarteras de 26 cm de diámetro (eso es: no hace falta partir el bizcocho por la mitad y destrozarlo por el camino)
7ºb Limpiamos el destrozo de la cocina, los pegotes de la pared, los accesorios varios (menos el bol de la masa, que rebañaremos en plan guarrete con la pareja), el suelo, descubrimos que al cerrar la bolsa de cacao reacciona como una de Nesquik normal (aunque sepa a Nesquik resentido con la vida... algo así)
, nos recuperamos con una hermosa ducha y nos metemos de nuevo al lío
8º Una vez enfriada la masa, cubrimos una de las partes con mermelada y ponemos la otra encima.
9º Hacemos la cobertura: derretimos el chocolate, lo mezclamos con la mantequilla y cubrimos la tarta. Eso sí, este chocolate se tiene que esparcir por gravedad: echas un poco y comienzas a inclinar la tarta para que se vaya esparciendo. Si lo tocas, ni que sea con una espátula se queda marcado y feo. Un máster en ingeniería.
Et voilà!!! Os puedo asegurar que el pastelito mereció la pena... ¡Qué rico que estaba! (y cuánto debía engordar)
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Padres y hermanos
Mi madre ya está en Colombia. Después de un viaje largo, largo, ya se ha plantado allí para pasar unos cuantos meses. La verdad es que casi no me ha dado tiempo a darme cuenta de que está tan lejos, porque normalmente nos vemos una vez a la semana como mucho.
Además existen grandes inventos hoy en día: con internet puedo hablar con ella y verla. De alguna manera sirve para aliviar la morriña, al menos hasta que mi padre se vaya también para allá y tenga morriña al cuadrado. Estoy tristona, supongo que es algo que no puedo evitar. Estas navidades las pasarán allí, como mi cumpleaños o el de mi hermano. Generalmente repartíamos las fiestas entre las dos familias (la de Marc y la mía) de la manera más equitativa posible. Pero este año temo que mi hermano pase mucho más tiempo con los padres de mi cuñada (a la que adoro, por cierto, no es ningún problema de mala relación), como si lo que nos uniera fueran mis padres. Tengo una teoría: los hermanos están unidos mientras viven los padres. Cuando lo padres faltan, el que los hermanos sigan unidos depende de como hubiera sido su relación si se hubieran conocido en la calle. ¿Hubieran sido amigos o no se habrían soportado?
Mi hermano y yo no nos hubiéramos dado la oportunidad de conocernos, supongo. Somos muy diferentes pero también muy iguales a nuestra manera. Si nos hubiéramos visto obligados a abrirnos, a conocernos de verdad, estoy segura de que habríamos sido amigos en la calle también, pero las primeras impresiones pesan mucho en las relaciones.
Pese a todo, aunque congeniamos y nos queremos mucho, la distancia nos ha ido distanciando. De hecho, muchas veces sabemos el uno del otro a traves de nuestros padres y si nos vemos suele ser cuando subimos a ver a mis padres y ellos suelen estar también. Elegí vivir con Marc a unos 100 km de mis padres y eso tiene sus consecuencias... Solo sé que me duele que la relación con mi hermano se esté enfriando, aunque sé que es lo que pasa habitualmente porque cada uno está formando su propia familia.
Además existen grandes inventos hoy en día: con internet puedo hablar con ella y verla. De alguna manera sirve para aliviar la morriña, al menos hasta que mi padre se vaya también para allá y tenga morriña al cuadrado. Estoy tristona, supongo que es algo que no puedo evitar. Estas navidades las pasarán allí, como mi cumpleaños o el de mi hermano. Generalmente repartíamos las fiestas entre las dos familias (la de Marc y la mía) de la manera más equitativa posible. Pero este año temo que mi hermano pase mucho más tiempo con los padres de mi cuñada (a la que adoro, por cierto, no es ningún problema de mala relación), como si lo que nos uniera fueran mis padres. Tengo una teoría: los hermanos están unidos mientras viven los padres. Cuando lo padres faltan, el que los hermanos sigan unidos depende de como hubiera sido su relación si se hubieran conocido en la calle. ¿Hubieran sido amigos o no se habrían soportado?
Mi hermano y yo no nos hubiéramos dado la oportunidad de conocernos, supongo. Somos muy diferentes pero también muy iguales a nuestra manera. Si nos hubiéramos visto obligados a abrirnos, a conocernos de verdad, estoy segura de que habríamos sido amigos en la calle también, pero las primeras impresiones pesan mucho en las relaciones.
Pese a todo, aunque congeniamos y nos queremos mucho, la distancia nos ha ido distanciando. De hecho, muchas veces sabemos el uno del otro a traves de nuestros padres y si nos vemos suele ser cuando subimos a ver a mis padres y ellos suelen estar también. Elegí vivir con Marc a unos 100 km de mis padres y eso tiene sus consecuencias... Solo sé que me duele que la relación con mi hermano se esté enfriando, aunque sé que es lo que pasa habitualmente porque cada uno está formando su propia familia.
martes, 26 de octubre de 2010
Siboney, en tu boca la miel puso su dulzor
Atención al último artículo de Monzó en La Vanguardia. Las verdades que muchas veces no se quieren saber porque no interesan...
El año pasado, la Generalitat multó a 94 empresas por no etiquetar en castellano.
Todos esos medios de comunicación que una y otra vez ponen el grito en el cielo cuando en Catalunya se multa a las empresas que incumplen la ley de lenguas y no tienen sus rótulos como mínimo en catalán han pasado de puntillas por la noticia de que, el año pasado, la Generalitat de Catalunya multó a 94 empresas por no etiquetar en castellano. Son esos diarios, esas radios y esas cadenas de tele que generan gigantescas bolas de mierda a base de deformar la realidad, voceando que aquí se prohíbe rotular en español y que a quien no habla en catalán nos lo comemos con patatas fritas para desayunar. A la cabeza de ese alud de patrañas, el Partido Popular y su lazarillo, Ciudadanos, que, en esta ocasión, han decidido mirar hacia otro lado y silbar Siboney, que es la mejor melodía para disimular.
Pues sí: el año pasado la Generalitat multó a 94 empresas por no etiquetar en castellano y en esta ocasión la caverna no dice ni mu. Silencio absoluto. Ni una queja, ni un gemido, mucho menos un asomo de rebelión. Nada de "¡Vaya atropello!". Nada de "¡Ustedes no tienen derecho a decirme en qué lengua debo etiquetar mis productos!". Ningún grito de "¡Libertad!". ¿Por qué no repiten ahora aquello tan sobado de "Prohibido prohibir"? Leo en El País, el sábado, que Jordi Anguera, director de la Agència Catalana del Consum, explica diversas cosas respecto a esas multas. Una: "La regulación, en el caso del etiquetaje, es favorable al castellano. Hay cerca de 120 leyes estatales que obligan a etiquetar en español". Ojo al dato: ¡"120 leyes estatales que obligan a etiquetar en español"! Por mucho que aguzo el oído no oigo que nadie se rasgue las vestiduras, ni que aúllen en Intereconomía. Otra cosa que explica Anguera: "Las indicaciones obligatorias del etiquetado deberán figurar, al menos, en castellano, lengua española oficial del Estado". ¿Dónde están ahora las acusaciones de nazis, por seguir la ley? Escasamente críticos con el nazismo –y su versión cheli, el franquismo–, a la mínima llaman nazi a cualquiera que no piense como ellos y, ante las multas que los de la Generalitat imponen por no etiquetar en castellano, se callan y esta vez no los llaman nazis. ¿Qué pasa? Explica también El País que la Generalitat "multó a la multinacional del mueble Ikea con 8.000 euros por varias deficiencias en la información al consumidor; entre otras, no disponía del etiquetaje en castellano". Si las multas hubiesen sido por no etiquetar en catalán, ya habría ahora mismo dos nutridas manifestaciones de catorce o quince personas: una frente a Ikea Montigalà y la otra frente a Ikea L'Hospitalet –con Albert Rivera y Sánchez Camacho a la cabeza, respectivamente–, pidiendo que no se multe a nadie y exigiendo que de una vez por todas acabe esta terrible dictadura nacionalsocialista catalana.
El año pasado, la Generalitat multó a 94 empresas por no etiquetar en castellano.
Todos esos medios de comunicación que una y otra vez ponen el grito en el cielo cuando en Catalunya se multa a las empresas que incumplen la ley de lenguas y no tienen sus rótulos como mínimo en catalán han pasado de puntillas por la noticia de que, el año pasado, la Generalitat de Catalunya multó a 94 empresas por no etiquetar en castellano. Son esos diarios, esas radios y esas cadenas de tele que generan gigantescas bolas de mierda a base de deformar la realidad, voceando que aquí se prohíbe rotular en español y que a quien no habla en catalán nos lo comemos con patatas fritas para desayunar. A la cabeza de ese alud de patrañas, el Partido Popular y su lazarillo, Ciudadanos, que, en esta ocasión, han decidido mirar hacia otro lado y silbar Siboney, que es la mejor melodía para disimular.
Pues sí: el año pasado la Generalitat multó a 94 empresas por no etiquetar en castellano y en esta ocasión la caverna no dice ni mu. Silencio absoluto. Ni una queja, ni un gemido, mucho menos un asomo de rebelión. Nada de "¡Vaya atropello!". Nada de "¡Ustedes no tienen derecho a decirme en qué lengua debo etiquetar mis productos!". Ningún grito de "¡Libertad!". ¿Por qué no repiten ahora aquello tan sobado de "Prohibido prohibir"? Leo en El País, el sábado, que Jordi Anguera, director de la Agència Catalana del Consum, explica diversas cosas respecto a esas multas. Una: "La regulación, en el caso del etiquetaje, es favorable al castellano. Hay cerca de 120 leyes estatales que obligan a etiquetar en español". Ojo al dato: ¡"120 leyes estatales que obligan a etiquetar en español"! Por mucho que aguzo el oído no oigo que nadie se rasgue las vestiduras, ni que aúllen en Intereconomía. Otra cosa que explica Anguera: "Las indicaciones obligatorias del etiquetado deberán figurar, al menos, en castellano, lengua española oficial del Estado". ¿Dónde están ahora las acusaciones de nazis, por seguir la ley? Escasamente críticos con el nazismo –y su versión cheli, el franquismo–, a la mínima llaman nazi a cualquiera que no piense como ellos y, ante las multas que los de la Generalitat imponen por no etiquetar en castellano, se callan y esta vez no los llaman nazis. ¿Qué pasa? Explica también El País que la Generalitat "multó a la multinacional del mueble Ikea con 8.000 euros por varias deficiencias en la información al consumidor; entre otras, no disponía del etiquetaje en castellano". Si las multas hubiesen sido por no etiquetar en catalán, ya habría ahora mismo dos nutridas manifestaciones de catorce o quince personas: una frente a Ikea Montigalà y la otra frente a Ikea L'Hospitalet –con Albert Rivera y Sánchez Camacho a la cabeza, respectivamente–, pidiendo que no se multe a nadie y exigiendo que de una vez por todas acabe esta terrible dictadura nacionalsocialista catalana.
jueves, 7 de octubre de 2010
No, no me he muerto...
Como decía ayer...
Tengo un problema grave con el verano: al tener menos tiempo para hacer mis cosas (mis periodos estivales no equivalen a vacaciones, como la mayoría de la humanidad)suelo dejar el blog muy desatendido. Y me cuesta mucho recuperar el ritmo, así que lo intento. Prometo, sin embargo, hacer un post de despedida en cada periodo estival. Así nadie se llevará sustos.
Como ha pasado bastante tiempo, haré un resumen rápido: todo va bien. Ea. Ahora ya me puedo explayar en lo que quiera.
1. Novela victoriana romántica. Especialmente Jane Austen. Especialmente Orgullo y Prejuicio. Especialmente Mr. Darcy. Yum
2. Amueblar un piso por partes. Decidimos acabar la habitación de matrimonio, dado que solo queda comprar un cabezal y unas mesitas. De momento está en pause, algo relacionado con paredes de cartón malo y puertas correderas. No os compréis un piso. Para la calidad que tienen, compraos una nevera. El cartón es mejor y, en según que casos, hasta más espacioso. Ahora vamos a por el comedor, hasta que tengamos alguna iluminación respecto al dormitorio. Eso sí, solo nos gusta el estilo colonial y especialmente el de Banak importa. Y eso cuesta un pico. Poco a poco y haciendo que Marc respire como una parturienta.
3. Relacionado con el dos: voy a formar un grupo de Facebook para cagarme en las revistas de muebles. Mi piso no es pequeño. Tampoco es grande. Son 90 metros cuadrados repartidos en dos plantas. Un comedor de 24 metros cuadrados. ¿Alguien me puede explicar que clase de personas compran estas revistas? ¿Todos ellos tienen mansiones en medio de un jardín tropical? ¿Por qué leches las editoriales se empeñan en acomplejarnos desde las revistas que publican, bien sea con modelos photoshopeadas o con mansiones? Y, duda existencial, si tuvieras tanto dinero como para comprarte una casa así, ¿no pagarías a alguien para que te amueblara la casa? ¿Qué necesidad tienes de comprar una revistilla para coger ideas? Si yo tuviera tanta pasta, hasta cagarían por mí. He dicho.
4. Ayer fue nuestro aniversario. Tres años casados, casi siete años juntos. Casi seis años viviendo juntos. Le pregunto que es lo mejor de estos años:
"Todo. Nos hemos casado, nos hemos comprado un piso, nos han salido las cosas bien, estamos bien juntos..."
¿Y lo peor?
"Que discutimos. Mucho. Y que las discusiones son muy fuertes"
Sí, definitivamente eso es lo peor. Que tenemos los dos demasiado carácter.
Lo mejor es que se me han pasado los años volando, señal de que no debo estar mal.
Y hasta aquí lo que da de sí este post. No volverán a pasar cuatro meses hasta que vuelva a publicar, lo prometo.
Quizás solo tres meses y medio...
Tengo un problema grave con el verano: al tener menos tiempo para hacer mis cosas (mis periodos estivales no equivalen a vacaciones, como la mayoría de la humanidad)suelo dejar el blog muy desatendido. Y me cuesta mucho recuperar el ritmo, así que lo intento. Prometo, sin embargo, hacer un post de despedida en cada periodo estival. Así nadie se llevará sustos.
Como ha pasado bastante tiempo, haré un resumen rápido: todo va bien. Ea. Ahora ya me puedo explayar en lo que quiera.
1. Novela victoriana romántica. Especialmente Jane Austen. Especialmente Orgullo y Prejuicio. Especialmente Mr. Darcy. Yum
2. Amueblar un piso por partes. Decidimos acabar la habitación de matrimonio, dado que solo queda comprar un cabezal y unas mesitas. De momento está en pause, algo relacionado con paredes de cartón malo y puertas correderas. No os compréis un piso. Para la calidad que tienen, compraos una nevera. El cartón es mejor y, en según que casos, hasta más espacioso. Ahora vamos a por el comedor, hasta que tengamos alguna iluminación respecto al dormitorio. Eso sí, solo nos gusta el estilo colonial y especialmente el de Banak importa. Y eso cuesta un pico. Poco a poco y haciendo que Marc respire como una parturienta.
3. Relacionado con el dos: voy a formar un grupo de Facebook para cagarme en las revistas de muebles. Mi piso no es pequeño. Tampoco es grande. Son 90 metros cuadrados repartidos en dos plantas. Un comedor de 24 metros cuadrados. ¿Alguien me puede explicar que clase de personas compran estas revistas? ¿Todos ellos tienen mansiones en medio de un jardín tropical? ¿Por qué leches las editoriales se empeñan en acomplejarnos desde las revistas que publican, bien sea con modelos photoshopeadas o con mansiones? Y, duda existencial, si tuvieras tanto dinero como para comprarte una casa así, ¿no pagarías a alguien para que te amueblara la casa? ¿Qué necesidad tienes de comprar una revistilla para coger ideas? Si yo tuviera tanta pasta, hasta cagarían por mí. He dicho.
4. Ayer fue nuestro aniversario. Tres años casados, casi siete años juntos. Casi seis años viviendo juntos. Le pregunto que es lo mejor de estos años:
"Todo. Nos hemos casado, nos hemos comprado un piso, nos han salido las cosas bien, estamos bien juntos..."
¿Y lo peor?
"Que discutimos. Mucho. Y que las discusiones son muy fuertes"
Sí, definitivamente eso es lo peor. Que tenemos los dos demasiado carácter.
Lo mejor es que se me han pasado los años volando, señal de que no debo estar mal.
Y hasta aquí lo que da de sí este post. No volverán a pasar cuatro meses hasta que vuelva a publicar, lo prometo.
Quizás solo tres meses y medio...
miércoles, 7 de julio de 2010
1. El otro día estaba hablando con una amiga por teléfono. Estaba en la piscina con otra amiga, las llamaremos I y N. Me puso en manos libres y comenzamos a hablar las tres. "¿Te vendrás a cenar mañana, I?" "No puedo, que tengo reunión de vecinos". "Ah, ¿y tú, N?". Atención a la respuesta.
"¡Vale! Le pediré tu teléfono a I (ein, pero si N tiene mi teléfono) y cogeré el coche (N no tiene carné de conducir, me pasaré por tu casa cuando acabé de trabajar, a partir de las nueve (N trabaja en un restaurante así que lo más pronto que puede quedar es de madrugada)"
¿A quién leches invité?
2. Ayer fui con las chicas a ver "Eclipse". No sé porque, pero no me gustó tanto, salí un poco decepcionada. ¿Será culpa del agregado testosterónico del marido de una de ellas? No puedes gritar igual cuando sale el lobito sin camiseta si al lado tienes a un tio que conoces y ¡no sufre amnesia!
3. Me aburro soberanamente en el trabajo de verano. A veces se pasan a verme los amigos pero la mayor parte del tiempo estoy sola (sola solita sola) y comienza a ser preocupante. Si secuestras a los turistas para que te den chachara es señal de que pasas demasiado tiempo sola. La siguiente fase es comenzar a hablarle al esqueleto de la exposición -_-
"¡Vale! Le pediré tu teléfono a I (ein, pero si N tiene mi teléfono) y cogeré el coche (N no tiene carné de conducir, me pasaré por tu casa cuando acabé de trabajar, a partir de las nueve (N trabaja en un restaurante así que lo más pronto que puede quedar es de madrugada)"
¿A quién leches invité?
2. Ayer fui con las chicas a ver "Eclipse". No sé porque, pero no me gustó tanto, salí un poco decepcionada. ¿Será culpa del agregado testosterónico del marido de una de ellas? No puedes gritar igual cuando sale el lobito sin camiseta si al lado tienes a un tio que conoces y ¡no sufre amnesia!
3. Me aburro soberanamente en el trabajo de verano. A veces se pasan a verme los amigos pero la mayor parte del tiempo estoy sola (sola solita sola) y comienza a ser preocupante. Si secuestras a los turistas para que te den chachara es señal de que pasas demasiado tiempo sola. La siguiente fase es comenzar a hablarle al esqueleto de la exposición -_-
lunes, 21 de junio de 2010
Mi nudo está mutando... se está volviendo de color rosa chicle, doble lazada y cada vez más parecido a una soga.
Definitivamente tengo demasiado tiempo para pensar...
Definitivamente tengo demasiado tiempo para pensar...
domingo, 6 de junio de 2010
El abrechakras
Primer día de piscina después de un año. Estoy contenta porque he hecho 30 piscinas (ole, ole) pero siempre tengo la sensación de que lo raro me persigue.
Cuando estaba más o menos por la mitad de lo que quería hacer, entra un hombre con greñas, barba, un bañador que tenía pinta de calzoncillo reciclado y una especie de media por gorro. Para ser sinceros tenía pinta de mendigo, pero cuando se ha metido en el agua se me ha quitado esa idea. Se ha puesto a nadar en plan Phelps, dando volteretas al final de cada serie como todo un profesional. Acojonada me he quedado, yo que tengo que descansar cada dos piscinas porque todavia no sé controlar la respiración.
Cuando ya había acabado las piscinas que tenía pensado hacer, me paro y coincidía que tenía al nadador-profesional-sin-dinero-para-un-peluquero al lado.
- Qué reloj más chulo – dice mientras me coge la muñeca y se lo acerca.
Acento argentino, muy argentino. Y como buen argentino se ha puesto a regalarme la oreja: que él se dedicaba a nadar en el mar y que creía que yo lo hacía muy bien, que si quería ir a nadar con él. La pregunta es como se ha dado cuenta de mi grandísima habilidad en la natación, ignorada injustamente por la selección española: ¿cuándo casi me ahogo y he tenido que parar para no tragarme media piscina? ¿Cuándo me ha dado un tirón? ¿Cuándo le he dado sin querer un golpe a la chica que compartía carril conmigo?
- Es que yo me dedico a correr, y nadar, y abro chakras y hago sesiones de relajación. A ver, nena – dice mientras me coge la mano de nuevo - ¿Qué signo eres?
- Sagitario ^_^U
- Ah, un signo de fuego… - comienza a seguirme las lineas de la mano con un dedo - ¿Qué enfermedad tuviste?
- Ein
- Sí, sí, una enfermedad has tenido, porque te lo veo aquí…
- ¿Perdona? O_O
Y me sigue hablando de los chakras y las vidas anteriores, de sus multiples deportes y de que me iba a abrir los chakras tocándome en ciertos sitios “aunque te toque donde te toque no tiene sentido sexual”.
Uou.
Después de diez minutos sin querer ser borde, se me hacía tarde para ir a trabajar así que me he despedido y he salido a hacer la última piscina con las gafas aún en la mano. Como no veía nada, porque iba con los ojos cerrados, he comenzado a desviarme y a darme golpes con las boyas, así que probablemente debe haber llegado a tres posibles conclusiones: que soy la inútil perfecta para cumplir su sueño de ahogar a alguien en el mar; que me ha descentrado tanto que iba como borracha; o que me ha abierto los chakras de solo un lado e iba como escorada.
En serio, ¿por qué me pasan siempre cosas extrañas?
Cuando estaba más o menos por la mitad de lo que quería hacer, entra un hombre con greñas, barba, un bañador que tenía pinta de calzoncillo reciclado y una especie de media por gorro. Para ser sinceros tenía pinta de mendigo, pero cuando se ha metido en el agua se me ha quitado esa idea. Se ha puesto a nadar en plan Phelps, dando volteretas al final de cada serie como todo un profesional. Acojonada me he quedado, yo que tengo que descansar cada dos piscinas porque todavia no sé controlar la respiración.
Cuando ya había acabado las piscinas que tenía pensado hacer, me paro y coincidía que tenía al nadador-profesional-sin-dinero-para-un-peluquero al lado.
- Qué reloj más chulo – dice mientras me coge la muñeca y se lo acerca.
Acento argentino, muy argentino. Y como buen argentino se ha puesto a regalarme la oreja: que él se dedicaba a nadar en el mar y que creía que yo lo hacía muy bien, que si quería ir a nadar con él. La pregunta es como se ha dado cuenta de mi grandísima habilidad en la natación, ignorada injustamente por la selección española: ¿cuándo casi me ahogo y he tenido que parar para no tragarme media piscina? ¿Cuándo me ha dado un tirón? ¿Cuándo le he dado sin querer un golpe a la chica que compartía carril conmigo?
- Es que yo me dedico a correr, y nadar, y abro chakras y hago sesiones de relajación. A ver, nena – dice mientras me coge la mano de nuevo - ¿Qué signo eres?
- Sagitario ^_^U
- Ah, un signo de fuego… - comienza a seguirme las lineas de la mano con un dedo - ¿Qué enfermedad tuviste?
- Ein
- Sí, sí, una enfermedad has tenido, porque te lo veo aquí…
- ¿Perdona? O_O
Y me sigue hablando de los chakras y las vidas anteriores, de sus multiples deportes y de que me iba a abrir los chakras tocándome en ciertos sitios “aunque te toque donde te toque no tiene sentido sexual”.
Uou.
Después de diez minutos sin querer ser borde, se me hacía tarde para ir a trabajar así que me he despedido y he salido a hacer la última piscina con las gafas aún en la mano. Como no veía nada, porque iba con los ojos cerrados, he comenzado a desviarme y a darme golpes con las boyas, así que probablemente debe haber llegado a tres posibles conclusiones: que soy la inútil perfecta para cumplir su sueño de ahogar a alguien en el mar; que me ha descentrado tanto que iba como borracha; o que me ha abierto los chakras de solo un lado e iba como escorada.
En serio, ¿por qué me pasan siempre cosas extrañas?
jueves, 3 de junio de 2010
Los nudos
A veces deseas mucho algo o a alguien. Mucho, como cuando eras una niña y te daba una pataleta porque no te compraban tal o cual muñeco. ¡Yo lo quiero! ¡Lo quiero, y me da igual que no se pueda tener todo! ¡Que no lo tengan todo los demás!
Se pueden dar dos opciones en este caso. O bien entras en razón, maduras y te olvidas del asunto. O sigues obcecada, la cosa se enquista y se va internando en ti, convirtiéndose en un nudo sin resolver. A veces son nudos sin importancia. Nudos que el tiempo deshace por olvido. Otros se convierten en marañas que hacen trampas dentro de ti y acaban condicionando todos tus pensamientos porque, cuando te mueves, tiras de los hilos y la sensación de que el corazón te quiere saltar del pecho te recuerda que tienes aquello sin resolver.
A pesar de ser una insatisfacción, me invade una certeza: yo lo quiero, lo quiero y lo quiero. El tiempo intenta deshacer el nudo pero me resisto y lo vuelvo a enmarañar yo misma. Lo amaso, lo acaricio, le pongo nuevas caras, le doy nuevos sentidos, pero siempre es el nudo original, el de siempre, el que tira de mí. Y a veces, cuando creo que ya no está, ¡ay!, es entonces cuando da un tironcito que vuelve a rearmarlo todo y se convierte en el centro de nuevo.
Mi nudo tira de mí estos días como hacía años que no tiraba y en el fondo me encanta. Así que, cuando tengo los brazos hundidos hasta los codos para asegurarme de enredarlo de nuevo, lo hago a conciencia porque, tras tantos años juntos, si llegara a deshacerlo me sentiría vacía.
Se pueden dar dos opciones en este caso. O bien entras en razón, maduras y te olvidas del asunto. O sigues obcecada, la cosa se enquista y se va internando en ti, convirtiéndose en un nudo sin resolver. A veces son nudos sin importancia. Nudos que el tiempo deshace por olvido. Otros se convierten en marañas que hacen trampas dentro de ti y acaban condicionando todos tus pensamientos porque, cuando te mueves, tiras de los hilos y la sensación de que el corazón te quiere saltar del pecho te recuerda que tienes aquello sin resolver.
A pesar de ser una insatisfacción, me invade una certeza: yo lo quiero, lo quiero y lo quiero. El tiempo intenta deshacer el nudo pero me resisto y lo vuelvo a enmarañar yo misma. Lo amaso, lo acaricio, le pongo nuevas caras, le doy nuevos sentidos, pero siempre es el nudo original, el de siempre, el que tira de mí. Y a veces, cuando creo que ya no está, ¡ay!, es entonces cuando da un tironcito que vuelve a rearmarlo todo y se convierte en el centro de nuevo.
Mi nudo tira de mí estos días como hacía años que no tiraba y en el fondo me encanta. Así que, cuando tengo los brazos hundidos hasta los codos para asegurarme de enredarlo de nuevo, lo hago a conciencia porque, tras tantos años juntos, si llegara a deshacerlo me sentiría vacía.
jueves, 27 de mayo de 2010
¡He vuelto!
1. Ya estamos viviendo en el piso nuevo, con Internet y todo. Estamos muy contentos, aunque el piso acumula tensiones entre los dos ya que discutimos más últimamente. Supongo que debe ser normal, pero cada vez que hay un pequeño problema (una marca en una puerta, una marca en una baldosa, que los enchufes no estén donde los necesitamos...) Marc se pone de color lila y comienza a pedir explicaciones sobre lo humano y lo divino a quien tiene más cerca. Y como en este caso soy yo, me evado mientras el intenta echarme la culpa del desperfecto en cuestión ("es que yo esto no lo he hecho porque siempre voy con cuidado" traducción: "si yo no lo he hecho, solo quedáis tú o el gato, y el gato me cae bien, así que..."). Eso sí, el cambio ha sido a mejor en cuanto al piso. Algo es algo.
2. Estamos a dieta. Bueno, en realidad lo que hemos hecho es regular comidas, que si no sabías que tenias que comer te hacías un bocata y tan contenta. Y eso se nota, que llevábamos un camino de no pasar por las puertas, cagontó. De momento, despacito y buena letra, pero estoy contenta porque ya he bajado una talla. ¡Olé, olé!
3. Último gran momento del gato. Un día estábamos cenando tan tranquilos cuando le vemos pasar corriendo con dos metros de lana colgando del culo. El genio se había comido un ovillo de lana enterito y ahora le atravesaba todo el intestino hasta la boca, pasando por el estómago. Fueron un par de días duros porque el veterinario nos dijo que era probable que se muriera, ya que si no podía echarlo naturalmente, el intestino se contrae al notar que hay algo que no acaba de salir. Finalmente vomitó parte y cagó la otra parte y se quedó todo en un susto. Pero la verdad es que el gato de las narices nos hace sufrir como cabrones. Es como si pensara "Llevan mucho tiempo tranquilos... ¿y si me como lana/un cargador/la silla de IKEA/las plantas y les animo un poquito?". Algún día haré estofado de gato. Necro con reducción de Pedro Ximenes y virutas de foie. Dicen que el gato se parece al conejo, que apenas tiene grasa. Genial para la dieta.
4. Por Sant Jordi, Marc me regaló "Cometas en el cielo". Os lo recomiendo muy mucho, es una historia preciosa sobre la amistad, la culpa y la redención. Hacía mucho tiempo que no lloraba así con un libro. Aunque, cuando se lo comenté ayer a Marc, afirmó que no hacía tanto. "Lloraste cuando murió Dumbledore y de eso no hace tanto". Tengo que decir en mi defensa que no recuerdo haber llorado por este tema en concreto... y que Dumbledore era el mejor personaje de Harry Potter, leches. La cuestión es llevarme la contraria...
2. Estamos a dieta. Bueno, en realidad lo que hemos hecho es regular comidas, que si no sabías que tenias que comer te hacías un bocata y tan contenta. Y eso se nota, que llevábamos un camino de no pasar por las puertas, cagontó. De momento, despacito y buena letra, pero estoy contenta porque ya he bajado una talla. ¡Olé, olé!
3. Último gran momento del gato. Un día estábamos cenando tan tranquilos cuando le vemos pasar corriendo con dos metros de lana colgando del culo. El genio se había comido un ovillo de lana enterito y ahora le atravesaba todo el intestino hasta la boca, pasando por el estómago. Fueron un par de días duros porque el veterinario nos dijo que era probable que se muriera, ya que si no podía echarlo naturalmente, el intestino se contrae al notar que hay algo que no acaba de salir. Finalmente vomitó parte y cagó la otra parte y se quedó todo en un susto. Pero la verdad es que el gato de las narices nos hace sufrir como cabrones. Es como si pensara "Llevan mucho tiempo tranquilos... ¿y si me como lana/un cargador/la silla de IKEA/las plantas y les animo un poquito?". Algún día haré estofado de gato. Necro con reducción de Pedro Ximenes y virutas de foie. Dicen que el gato se parece al conejo, que apenas tiene grasa. Genial para la dieta.
4. Por Sant Jordi, Marc me regaló "Cometas en el cielo". Os lo recomiendo muy mucho, es una historia preciosa sobre la amistad, la culpa y la redención. Hacía mucho tiempo que no lloraba así con un libro. Aunque, cuando se lo comenté ayer a Marc, afirmó que no hacía tanto. "Lloraste cuando murió Dumbledore y de eso no hace tanto". Tengo que decir en mi defensa que no recuerdo haber llorado por este tema en concreto... y que Dumbledore era el mejor personaje de Harry Potter, leches. La cuestión es llevarme la contraria...
martes, 2 de marzo de 2010
Mudanzas
Finalmente el 12 de Marzo es el día D. Iremos a firmar las escrituras del piso y nos harán entrega de las llaves. Esto es dentro de 10 días, es decir el próximo Viernes.
Dentro de lo que cabe estoy tranquila. Vamos mirando muebles de IKEA, empaquetando lo que podemos, mirando las altas y bajas correspondientes a cada piso, hablando con el banco, tomando medidas... La verdad es que como lo llevamos gestionando todo desde hace un par de meses, no se nos está haciendo tan cuesta arriba. Un paso tras otro y además tres semanas de mudanzas antes de tener que dejar el piso de alquiler, así que todo tendría que ir bien y en plazo.
Estamos mirando muebles de comedor, ya que los que tenemos ni siquiera los escogimos nosotros si no que nos los dieron y, aunque no están mal, no son los que nosotros hubiéramos escogido. Así que el otro día nos plantamos en una tienda cutresalchichera para que nos hicieran un presupuesto, más que nada para hacernos una idea de lo que podíamos esperar. Lo mejor de la visita: la mujer que nos atendió. Incontinencia verbal mezclada con tono "vivo en los países de yupi" más loca de los gatos. Que yo tengo gato, pero esta mujer... Perlitas que nos dejó:
"Mi Harry (uno de los gatos) está muy gordo, 9 kilos que pesa. Pues el veterinario lo puso a dieta y el primer día de la nueva comida, Harry me miró mal, pero al segundo ¡me atacó! así que le puse la comida de siempre y le dije "así revientes". En cambio, su hermano, el Potter, era un angelito" (nótese el ingenio a la hora de bautizar a sus amigos felinos, tan solo por los nombres me cayó bien)
"Cuando cogí a mi Harry era muy pequeñito y un día le puse mucha comida, me descuidé. Pues se lo zampó todo y cuando volví a casa lo encontré todo despanzurrado y como una alfombra, que ni moverse podía, con toda la barriga hinchada. Y mi padre, que es cordobés, me salta "uy, ese bisho no paza de hoy" Marc comienza a reírse en plan bestia, a carcajada limpia. Y yo casi puedo jurar que tras la máscara de dulzura espeluznante que mantenía la tía estaba localizando mentalmente el cuchillo de carnicero. Brrrrrrr.
"Mis muebles son blancos pero todos de la marca Kelme por culpa de lo guarros que son mis gatos"
"Dos metros cuarenta de armario no es muy alto, además vosotros seguro que llegáis. En cambio, mi amiga Eva, que es muy enana, no llega a ningún sitio, así que le regalé un taburete para que llegara a los muebles. Y la tía me dice "que cabrona que eres" pero es que yo los regalos los hago útiles y eso le hacía falta"
Bonus track: para demostrarnos sus dotes matemáticas... "Metro sesenta más cuarenta centímetros... dos metros diez" ¿Lo cualo? "Querrás decir dos metros, ¿no?" "Ammm... espera" Coge de nuevo la calculadora y repite la operación. Viva el nivel E.S.O.
La cuestión es que acabamos desternillados de la risa, no podíamos aguantarnos. Y la mujer, que a pesar de ser un chiflada, tenía buen fondo, no se lo tomo a mal: "Que bien os lo pasáis, ¿eh? Que divertido es comprar muebles aquí, ¿verdad?". Una crack, en serio. Parecía que en cualquier momento iba a sacar un machete de debajo de la mesa y a despedazarte mientras cantaba algún tipo de nana con sonrisa psicópata, pero una crack.
Dentro de lo que cabe estoy tranquila. Vamos mirando muebles de IKEA, empaquetando lo que podemos, mirando las altas y bajas correspondientes a cada piso, hablando con el banco, tomando medidas... La verdad es que como lo llevamos gestionando todo desde hace un par de meses, no se nos está haciendo tan cuesta arriba. Un paso tras otro y además tres semanas de mudanzas antes de tener que dejar el piso de alquiler, así que todo tendría que ir bien y en plazo.
Estamos mirando muebles de comedor, ya que los que tenemos ni siquiera los escogimos nosotros si no que nos los dieron y, aunque no están mal, no son los que nosotros hubiéramos escogido. Así que el otro día nos plantamos en una tienda cutresalchichera para que nos hicieran un presupuesto, más que nada para hacernos una idea de lo que podíamos esperar. Lo mejor de la visita: la mujer que nos atendió. Incontinencia verbal mezclada con tono "vivo en los países de yupi" más loca de los gatos. Que yo tengo gato, pero esta mujer... Perlitas que nos dejó:
"Mi Harry (uno de los gatos) está muy gordo, 9 kilos que pesa. Pues el veterinario lo puso a dieta y el primer día de la nueva comida, Harry me miró mal, pero al segundo ¡me atacó! así que le puse la comida de siempre y le dije "así revientes". En cambio, su hermano, el Potter, era un angelito" (nótese el ingenio a la hora de bautizar a sus amigos felinos, tan solo por los nombres me cayó bien)
"Cuando cogí a mi Harry era muy pequeñito y un día le puse mucha comida, me descuidé. Pues se lo zampó todo y cuando volví a casa lo encontré todo despanzurrado y como una alfombra, que ni moverse podía, con toda la barriga hinchada. Y mi padre, que es cordobés, me salta "uy, ese bisho no paza de hoy" Marc comienza a reírse en plan bestia, a carcajada limpia. Y yo casi puedo jurar que tras la máscara de dulzura espeluznante que mantenía la tía estaba localizando mentalmente el cuchillo de carnicero. Brrrrrrr.
"Mis muebles son blancos pero todos de la marca Kelme por culpa de lo guarros que son mis gatos"
"Dos metros cuarenta de armario no es muy alto, además vosotros seguro que llegáis. En cambio, mi amiga Eva, que es muy enana, no llega a ningún sitio, así que le regalé un taburete para que llegara a los muebles. Y la tía me dice "que cabrona que eres" pero es que yo los regalos los hago útiles y eso le hacía falta"
Bonus track: para demostrarnos sus dotes matemáticas... "Metro sesenta más cuarenta centímetros... dos metros diez" ¿Lo cualo? "Querrás decir dos metros, ¿no?" "Ammm... espera" Coge de nuevo la calculadora y repite la operación. Viva el nivel E.S.O.
La cuestión es que acabamos desternillados de la risa, no podíamos aguantarnos. Y la mujer, que a pesar de ser un chiflada, tenía buen fondo, no se lo tomo a mal: "Que bien os lo pasáis, ¿eh? Que divertido es comprar muebles aquí, ¿verdad?". Una crack, en serio. Parecía que en cualquier momento iba a sacar un machete de debajo de la mesa y a despedazarte mientras cantaba algún tipo de nana con sonrisa psicópata, pero una crack.
jueves, 18 de febrero de 2010
Carnaval
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